domingo, 3 de mayo de 2009

A mi madre

Imagen de laguia2000.com
Poesía dedicada a mi madre y publicada
en mi libro Atrapando Versos

Sólo me queda tu recuerdo

Tantas cosas me quedaron sin decirte,
tanto cariño que no te supe dar
tantas conversaciones pendientes
tantos proyectos sin terminar…

Tuviste que irte, no lo pude evitar
pero un vacío me has dejado
que no podré volver a llenar;
noto tu ausencia cada día,
siento que te necesito más y más.

Sólo me queda tu recuerdo
tu imagen, tus palabras de consuelo;
tus consejos y todo cuanto me diste.
Todo lo que soy te lo debo, lo sabes
todo cuanto sé, tú me lo enseñaste.

Nunca te agradeceré lo suficiente,
tus desvelos, tus cuidados, tu apoyo,
y todo lo que hiciste por mí,
el amor que tú me enseñaste a dar.

Siento un sufrimiento en mi pecho,
una impotencia que no puedo evitar
un deseo de correr a tus brazos
de decirte “te quiero”, de llorar.

miércoles, 22 de abril de 2009

Esperando a Jesús resucitado

Artículo publicado en la revista Pasión Nazarena 2009

El cortejo avanza alegre y entusiasmado por la calle del Reloj. La Virgen de la Soledad acude ansiosa a reencontrarse con su Hijo después de tres días de desoladora angustia. No sabe si será verdad lo que le han contado, que ha resucitado, pero su ánimo y el deseo de abrazarlo de nuevo la empuja a seguir adelante, hacia el punto de encuentro. Los hermanos que la llevan a hombros continúan con paso firme y en su corazón sólo hay un deseo: encontrar a Jesús Resucitado y demostrar la alegría que sienten.
La Virgen de la Soledad aguarda impaciente a que los dos hermanos se suban a su trono y con la destreza que les caracteriza, propia de la alegría, arrebaten el velo negro, símbolo del luto y el dolor, cambiándolo por otro blanco, de fiesta, de gozo. Cientos de hermanos y de bañezanos se dan cita en el lugar elegido para el esperado encuentro. Allí se encuentra ya, desde hace unos instantes, Jesús esperando impaciente a su madre para darle un abrazo; ha abandonado la urna de cristal en la que se encontraba la última vez que se vieron y, surgiendo de entre las flores, la saluda con amor.
Las bandas que acompañan a los dos séquitos tocan ahora al unísono una alegre composición. Es fiesta y la alegría se tiene que trasmitir a todos los presentes mientras las palomas demuestran su júbilo izando el vuelo al lado de María; también ellas celebran la fiesta de la Pascua. La Soledad, con su manto blanco y su vestido de fiesta, acompaña gozosa a su Hijo hacia la iglesia de Santa María. Al fin han terminado esos días de angustia y de dolor. Ahora, Madre e Hijo estarán, a nuestro lado, juntos para siempre.

miércoles, 8 de abril de 2009

Tu decides lo que soy

Soy aquello que siempre me gustó,
soy quien me gustaría tener ante mí,
soy lo que espero encontrarme cada día
soy todo lo que deseo junto a ti.
Soy toda errores y defectos
fiel amiga, aunque no me fío de mí.
Soy la más amarga de las penas
soy aliento, soy apoyo,
soy feliz haciéndote feliz.
Soy lo que tu quieras, eso soy.
Por ti cambiaría mi vida entera
y sería un pedazo de la nada
por ti soy, o no soy.
Tú decides lo que soy.

domingo, 29 de marzo de 2009

Con mi soledad

Imagen de ojodigital.com
Poesía publicada en mi libro "Atrapando versos"
y en la revista cultural "Puente de Letras"

Te vi marchar, te fuiste
ese camino te alejó de mí
me quedé sola, me dejaste
acompañando a mi soledad;
triste cuando te vi partir
te fuiste sin mirar atrás,
sin recordar los momentos felices
sin prometerme nada más:
más noches de amor,
más besos robados,
más estar juntos tu y yo;
sólo me dejaste soledad.

Busqué tu mirada perdida
tras el cristal del autobús.
Vi tus ojos distraídos
tratándose de ocultar
para evadir mi mirada
que tratabas de evitar.
Querías escapar lejos
huir de aquello que nos unió
poner pronto una distancia
enemiga entre los dos.

Al comenzar la distancia
mi corazón se partía
al ver que te marchabas
sin apenas despedida.
Sólo un beso en el andén
que me diste distraído
un abrazo sin calor
un “hasta pronto”,
un “que tengas un buen día”
me hicieron reconocer
que era una despedida
de dos personas que ya
son tan sólo conocidas.
¡Tantas cosas sin decir!
Tantos momentos perdidos
tantas promesas absurdas
que hace tiempo nos hicimos.
Y es que la distancia cambia
los sentimientos fugaces
los amores prometidos,
las promesas más tenaces
son lazos de unión eterna
que el tiempo debilita.

sábado, 14 de marzo de 2009

Mi maleta está llena de historias

imagen de jvalcarcel.com
Tras una visita rutinaria al diván de mi musa favorita, salí con una maleta llena de historias que contar a mis temidas páginas en blanco. Un torrente de ideas comenzó a fluir nada más bajar por la escalera en dirección a la calle y no pude esperar a llegar a casa. Por el camino del jardín de los eternos amantes me escabullí buscando aquel rincón que tu y yo sabemos y, como poseída por un espíritu literario, saqué mi libreta de apuntes y mi desgastado lápiz de hada y me dispuse a copiar al papel todo aquello que mi musa me acababa de decir.
Había pasado la melancolía, la tristeza, la desidia y el temor que me acompañaban meses atrás para dejar el camino libre a la creación; a la poetisa que escondía dentro. Relatos y poemas comenzaron a salir como si fueran churros asomando por una churrera. Una página y otra de mi querida libreta quedaron garabateadas con las palabras que, torpemente se escapaban del lápiz y se estampaban con precisión en el inmaculado papel.
Asesinos, poetas, duendes, brujas y un tropel de personajes, pedían paso para llegar a la meta soñada. Un relato temático y otro de los míos pugnaban por salir y no dudaban en hacer todo tipo de artimañas para llegar antes al lugar en el que desean estar: en “El rincón de las historias” para engatusar a los lectores que se pasan por aquí y se acomodan un rato en mi diván seductor. De momento, pilas enteras y mucha imaginación para crear unas cuantas historias y la ilusión de pasar página y compartir con vosotros unas cuantas letras, componen todo mi equipaje. Mi maleta está llena de historias para compartirlas con vosotros.

miércoles, 25 de febrero de 2009

La sonrisa de la luna

Como tengo escasa la inspiración para actualizar el blog, publicaré una poesía que incluyo en mi libro "Atrapando versos", como prometí hace un tiempo. Espero que os guste.

Hermosa, radiante, luminosa,
luce la luna en el jardín
me mira, me guiña el ojo,
creo que solo me alumbra a mí.
La luna, que con su sonrisa
encubre amores fugaces,
y sale de entre las sombras.

Cómplice de aquellos besos
que supo que eran sinceros,
de los románticos momentos
que nos brindó con su luz.

La luna que nos miraba,
que supo que nos quisimos,
testigo de aquel momento,
de aquellos besos prohibidos
efímero amor de verano
que vivimos hace siglos.

La luna estaba presente
en aquellas despedidas,
con su sonrisa radiante,
con su luz, con su alegría
La luna nos escuchaba
en tan lejanas promesas,
en las caricias sinceras,
en las miradas perdidas.
La luna que, fiel testigo
me acompaña cada noche,
al sentarme en mi rincón
tiene un halo de reproche.
Me recuerda aquellos besos
que me dabas a escondidas,
ocultándonos del mundo
mientras miraba… y reía.

domingo, 8 de febrero de 2009

Sueños ajenos, vidas prestadas


Algo que leí, algo que me contaron, algo que viví, algo que me gustaría haber vivido… esas y otras vivencias forman parte de un texto, de una novela. Cuando un autor saca a la calle algo escrito por él, todos sus conocidos se empeñan en buscar coincidencias, parecidos con la vida real y no se dan cuenta que un autor vive, escucha, imagina, sueña… Saqué hace unas semanas a la calle un poemario en el que desgrano vivencias, sueños y fantasías; en el que a veces, ni yo misma sabría discernir unos de los otros.
Cosas que pasaron hace tiempo; tanto que el olvido hace mella en ellos y sólo queda en la memoria. Paisajes de mi infancia que evocan recuerdos. Situaciones ficticias que en determinados momentos me arrancaron una sonrisa y se permitieron el lujo de colarse en mi rincón de los recuerdos con su mejor disfraz de vivencia, de situación real. Momentos que desearía no haber vivido y sin embargo dejaron en mí una huella de madurez y experiencia que me ha servido en determinadas situaciones.
Pensamientos y sueños que me permitieron hilvanar una historia y ofrecerla a quien quisiera malgastar un rato en leer mis divagaciones. Mis amigas más intimas se afanaban por buscar parecidos y no podían evitar decir que esa historia no tenía nada que ver conmigo, sin duda, una afirmación sensata. Otra persona muy querida para mí decía que el autor en su primer trabajo solía hacer una radiografía de sí mismo y en trabajos posteriores se dedicaba a tejer las vidas que se iba cruzando en su camino. Yo ni lo uno ni lo otro. Algo de mí dejo en cada letra que sale de mi mano, aunque mi mente se dedique a revolver en situaciones robadas, en sueños ajenos, en vidas prestadas.