Imagen de blogolosas.comAcabo de llegar de mi pueblo, del que pasé mi infancia y al que me escapo siempre que puedo y el cuerpo me lo pide. Después de un chaparrón que me ha incitado a sentarme ante las teclas de mi ordenador y con escaso ambiente al otro lado de la red, me siento inspirada y caigo en la cuenta de que tengo un asunto importante sin resolver: el 2º cumpleaños de mi blog –con algunos días de retraso- estaba pendiente de un post de felicitación “como Dios manda” y, aquí estoy con el fin de dar esa tarea por hecha en un plis plas.
Lejos de ponerme a cantar el cumpleaños feliz de toda la vida, felicité a El Mirador con un post al tono y felicitaré a El rincón de las historias, con otro a la medida, como a mí me gustan las cosas: a juego y con las consabidas promesas de “doy mi palabra de actualizar más a menudo, porque tengo el blog desatendido y… esto no puede ser y bla, bla,bla…”- en serio que me lo pienso plantear, que lo cumpla será otra cosa-. Acabaré echándole la culpa al escaso tiempo y a la falta de inspiración, como siempre; el recurso más fácil.
Pues no, la culpa es mía y sólo mía, la verdad es que tengo poco tiempo y no lo aprovecho al 100%, pero intentaré ponerme más al día y actualizar, porque los que me seguís no os merecéis que os trate así de mal. Como decía al principio, vengo del pueblo y siempre que voy, vengo cargada de algunas cosillas en mi mente que iré desgranando poco a poco. Para terminar, sólo pediros perdón por esta escasez de post y prometeros mucho más de lo que voy a cumplir. Un abrazo enorme a todos los que en la distancia, hacéis posible que este blog haya cumplido 2 años y siga pensando en decorar sus páginas con más historias y con vuestro impulso que, en forma de comentario, me da ánimos para seguir con esta ventanita abierta. Besos a todos.
Lejos de ponerme a cantar el cumpleaños feliz de toda la vida, felicité a El Mirador con un post al tono y felicitaré a El rincón de las historias, con otro a la medida, como a mí me gustan las cosas: a juego y con las consabidas promesas de “doy mi palabra de actualizar más a menudo, porque tengo el blog desatendido y… esto no puede ser y bla, bla,bla…”- en serio que me lo pienso plantear, que lo cumpla será otra cosa-. Acabaré echándole la culpa al escaso tiempo y a la falta de inspiración, como siempre; el recurso más fácil.
Pues no, la culpa es mía y sólo mía, la verdad es que tengo poco tiempo y no lo aprovecho al 100%, pero intentaré ponerme más al día y actualizar, porque los que me seguís no os merecéis que os trate así de mal. Como decía al principio, vengo del pueblo y siempre que voy, vengo cargada de algunas cosillas en mi mente que iré desgranando poco a poco. Para terminar, sólo pediros perdón por esta escasez de post y prometeros mucho más de lo que voy a cumplir. Un abrazo enorme a todos los que en la distancia, hacéis posible que este blog haya cumplido 2 años y siga pensando en decorar sus páginas con más historias y con vuestro impulso que, en forma de comentario, me da ánimos para seguir con esta ventanita abierta. Besos a todos.





