sábado 14 de noviembre de 2009

Otro otoño más

imagen de fondosgratis.com.mx
Siempre en estas fechas, unas ganas enormes de escribir se apoderan de mis dedos y de mi mente. Las historias surgen como proyectiles disparados por un arma imaginaria y empapan hojas y hojas de textos que muchas veces acaban en la papelera y otras sirven para que, al menos yo, les dé carta blanca para pasar a engrosar la carpeta donde los escondo.
Siempre me pregunto por qué en otoño tengo más ganas de escribir y todo me sale mejor que en otras épocas del año y nunca he podido conseguir una explicación que me deje satisfecha. Alguien me contó una vez que le pasaba algo parecido y entre café y café llegamos a la conclusión de que sería por aquello de la “caída de la hoja” que nos vuelve a todos más sensiblones y más bohemios. No sé la razón, pero siempre me pasa.
De ese modo y a pesar de que es la época del año en la que menos tiempo libre tengo, siempre consigo, al menos empezar, decenas de trabajos que, pacientemente esperan en algún lugar esperando tener “luz verde” para lanzarse en busca de lectores a los que no les importe ojear las deliberaciones de una aprendiz de cuentacuentos.
Algunos los termino, unos los deshecho porque se parecen demasiado a otros, escritos en tiempos pasados y otros muchos se quedan olvidados o se van colocando a la cola para llegar a mi rincón y engañar el blog de cuando en cuando. Siempre dejo alguno en el tintero para guardar “por si acaso…”, digo yo que me quedarán todavía muchos otoños y nunca se sabe…
Gracias por leer mis deliberaciones.

jueves 5 de noviembre de 2009

Eva

Imagen de hastaotrodia.wordpress.com
23 años han pasado desde que mi amiga Eva y yo nos dejamos de ver. Supongo que ha sido la vida, la que nos ha llevado por derroteros distintos y sin dejarnos un número de teléfono o una dirección a la que mandarnos una postal por Navidad. Muchos recuerdos compartidos en más de diez años de bonita amistad.
No tengo ninguna duda de que ella se acordaría de mí muchas veces desde su nuevo lugar de residencia , yo me acordaba de ella cada vez que iba al pueblo y veía la casa de sus padres o a alguien de su familia; más o menos dos, tres o más veces al mes. Compartimos estudios, peleas, algún “amigo especial”, juegos, confidencias, secretos y sueños, malos y buenos momentos mientras íbamos despertando a la adolescencia y dejábamos de ser niñas para separarnos irremediablemente.
Una escueta visita para conocer a su sobrino, la trajo de nuevo a su tierra leonesa hace unos siete años y pudimos fundirnos en un abrazo al tiempo que nos contábamos algunas cosas de nuestras respectivas vidas, sin embargo, el escaso tiempo y la distancia habían hecho mella en aquella confianza y facilidad de contar nuestros secretos más íntimos. Nos despedimos sin teléfono, sin mail, sin correo postal…, a pesar de que la distancia que nos separaba era de escasos 200 kilómetros…
Hace unos días la vi. Había regresado sin billete de vuelta, para hacerse cargo de un negocio en una ciudad cercana que la mantendría ocupada por un tiempo indefinido. Debido a las prisas, sólo pudimos compartir un café y unas cuantas confidencias, pero las dos sabemos que hemos colocado un punto y seguido en nuestra amistad, que nos veremos a menudo y que la llama de la amistad seguirá encendida porque tenemos muchas cosas que compartir.

Un beso enorme para ti, Eva. Te deseo lo mejor; lo sabes…

domingo 1 de noviembre de 2009

2º Cumpleaños de El rincón de las historias

Imagen de blogolosas.com
Acabo de llegar de mi pueblo, del que pasé mi infancia y al que me escapo siempre que puedo y el cuerpo me lo pide. Después de un chaparrón que me ha incitado a sentarme ante las teclas de mi ordenador y con escaso ambiente al otro lado de la red, me siento inspirada y caigo en la cuenta de que tengo un asunto importante sin resolver: el 2º cumpleaños de mi blog –con algunos días de retraso- estaba pendiente de un post de felicitación “como Dios manda” y, aquí estoy con el fin de dar esa tarea por hecha en un plis plas.
Lejos de ponerme a cantar el cumpleaños feliz de toda la vida, felicité a El Mirador con un post al tono y felicitaré a El rincón de las historias, con otro a la medida, como a mí me gustan las cosas: a juego y con las consabidas promesas de “doy mi palabra de actualizar más a menudo, porque tengo el blog desatendido y… esto no puede ser y bla, bla,bla…”- en serio que me lo pienso plantear, que lo cumpla será otra cosa-. Acabaré echándole la culpa al escaso tiempo y a la falta de inspiración, como siempre; el recurso más fácil.
Pues no, la culpa es mía y sólo mía, la verdad es que tengo poco tiempo y no lo aprovecho al 100%, pero intentaré ponerme más al día y actualizar, porque los que me seguís no os merecéis que os trate así de mal. Como decía al principio, vengo del pueblo y siempre que voy, vengo cargada de algunas cosillas en mi mente que iré desgranando poco a poco. Para terminar, sólo pediros perdón por esta escasez de post y prometeros mucho más de lo que voy a cumplir. Un abrazo enorme a todos los que en la distancia, hacéis posible que este blog haya cumplido 2 años y siga pensando en decorar sus páginas con más historias y con vuestro impulso que, en forma de comentario, me da ánimos para seguir con esta ventanita abierta. Besos a todos.

jueves 1 de octubre de 2009

Hasta siempre, Patrick

Foto de El país.com
Por falta de tiempo tenía pendiente un post que hubiera preferido no escribir.
Hace unos días saltaba a los medios de comunicación una triste noticia: Patrick Swayze había fallecido víctima de un cáncer de páncreas. Patrick fue, desde el momento en que vi Dirty Dancing, mi actor favorito. Años después se sumó Ghost a mi lista en la que tenía clarísimo que mi actor favorito seguía siendo el mismo.
Aquella forma tan sensual de bailar, su imagen embutido en una ceñida camiseta negra, que dejaba ver sus hombros y sus pectorales, sus ojos… digamos que, hicieron que me enamorara de forma platónica nada más verlo. Supongo que a muchas adolescentes de la época les pasara lo mismo y procedieran al visionado de la cinta una y otra vez. Por otro lado, la trama de la película y la consabida historia de amor entre un chico sin demasiado futuro y una niña bien, hicieron que atesorara alguna copia de aquel film y que cada vez que la reponían en alguna de las cadenas televisivas, me sentara frente al televisor para no perderme detalle de la película

Estoy segura de que las adolescentes de finales de los 80, principios de los 90, habríamos hecho lo que fuera por aprender a bailar en brazos de Johnny Castle al ritmo de la espectacular banda sonora que acompaña a la película. Sin embargo, para las adolescentes de hoy en día resultaría una “pastelada empalagosa” que no soportarían ni el tiempo que durara la melodía de inicio. En fin, es cuestión de gustos, pero en mi caso, siento tristeza por la muerte de mi actor favorito y sólo puedo volver a ver por enésima vez la película y, a partir de ahora recordarte y decirte: hasta siempre, Patrick.

martes 1 de septiembre de 2009

Septiembre

Imagen de todocomer.com
Septiembre llega y amenaza con cambios bruscos. Se acaban las vacaciones y en León el buen tiempo. Septiembre cambia muchas vidas. Lejos de quejarme del síndrome post vacacional –al que nunca he tenido el honor de conocer- me alegro de su llegada, ya que es un mes que, no sé por qué pero siempre le he tenido cariño.

…Y si fuera cierto lo que todos los años por estas fechas dicen los telediarios, escasos de noticias? “Septiembre es el mes en el que se contabilizan más divorcios”
…¿será septiembre el mes del desamor; el mes en el que las parejas vuelven a sus casas y sienten de nuevo todo el peso de una relación que no funciona? ¿Será septiembre el mes en el que sentimos que no soportamos una forma de vida que hasta entonces nos parecía correcta?, ¿será una metáfora del ocaso en la vida de todos y cada uno de nosotros? ¿Será una recta final en la vida, en nuestra propia novela?
¿Será capaz septiembre de transformar una vida, de marcar unas pautas, de cerrar un libro, de traspasar una frontera? ¿Será capaz septiembre de marcar un antes y un después?
…¿Y si después de septiembre comenzara algo interesante?
Tal vez después de septiembre, de algún septiembre, suceda algo digno de mencionar. Tal vez algún septiembre en mi vida, o en alguna de las vidas que me invento llene las páginas de alguna novela que pueda llegar a las estanterías de las librerías a las que, después de septiembre me decida a visitar.

miércoles 5 de agosto de 2009

Mi tierra

Publicado en La Cepeda, el corazón de León (versos a Oliegos 2009)
Desde el año 2000, un grupo de escritores cepedanos decidieron hacer un homenaje al desaparecido pueblo de Oliegos. Este pueblo quedó anegado por las aguas del pantano de Villameca en La Cepeda (León). A partir de 2004 se me brindó la oportunidad de participar en las jornadas poéticas y en el libro recopilatorio que se edita con el fin de que esta población no quede en el olvido y en el que participan artistas cepedanos y leoneses de todos los estilos. Como buena cepedana que soy, cada año escribo un poema a Oliegos. Espero que después de los años se siga hablando de su gente, de las piedras que, como en la imagen, afloran a la superficie cuando las aguas del pantano de Villameca se lo permiten. Esta es mi aportación de este año.
Mi tierra

Tierra de poetas y escritores,
de pintores, cuentacuentos,
autores de historias, aventureros,
asiduos del mundo de los sueños.

Tierra de antiguos literatos,
narradores de leyendas, de misterios,
soñadores que apenas sueñan nada
escritores de añoranza y de recuerdos.

Tierra que huele a pasado glorioso
a futuro incierto pero intenso
a glorias olvidadas, a recuerdos
a misterios escondidos en los versos.

Tierra que espera ansiosa cada día
ser de nuevo musa o estrella
resurgir de sus cenizas, volver,
ocupar el corazón de los poetas.

Tierra agradecida y satisfecha
que acoge cada año a sus amigos,
agasaja a sus hijos con cariño
y se alegra de volver a verlos.

Tierra que festeja cada agosto,
con pena los recuerdos de Oliegos,
que comparte versos y poemas
y el sabor amargo del trayecto.

Tierra que inspira algunos versos
y que escucha sufrida y en silencio,
alegrías, llantos o lamentos,
y al marchar se queda herida.

Es La Cepeda la tierra que admiro;
la que sueño cuando estoy lejos.
Mi tierra me recibe con cariño
cuando vuelvo a recitarle mis versos.

Es mi tierra orgullosa que me dicta
los poemas que yo le canto a Oliegos.
Es mi tierra y ella sabe
que aunque me vaya lejos siempre vuelvo.

lunes 20 de julio de 2009

Día de la amistad



Hoy 20 de julio se celebra el día de la amistad y yo quiero hacer un homenaje a la amistad, a esos amigos virtuales que gracias a mis blogs y a otros escondites voy atesorando, pero sobre todo quiero recordar a mis amig@s por los que siento algo especial. Ell@s ya saben quienes son.

En estos tiempos de prisas y de correos electrónicos, muchas veces nos olvidamos de cuidar una amistad que tenemos desde hace años. Sin ir más lejos, ayer domingo, pasé la tarde con mi mejor amiga, a la que no veía desde hace tiempo y, aunque gracias al teléfono y al correo electrónico mantenemos el contacto, es importante mirarse a los ojos y seguir manteniendo viva la llama de la amistad. Mientras dábamos cuenta de unas cañas y la consabida tertulia, recordamos viejos tiempos, añoramos situaciones, compartimos vivencias muy especiales para las dos…

No me imaginaba que llegaría a casa, conectaría el ordenador y me enteraría de que hoy es el día de la amistad. ¡Qué casualidad! –Pensé-, es el momento de actualizar el blog y, no me hizo falta repasar mi lista de amigos para encontrar musa; nadie mejor que ella para inspirar este post; la amiga a la que más quiero, la que mejor me conoce, la que sé que es “como las estrellas, que aunque no la vea sé que está ahí”. La que siempre está dispuesta a compartir conmigo penas y alegrías, la que siempre tiene la solución a mis problemas y está dispuesta a tenderme una mano en mis malos momentos. No me da la razón si no la tengo y siempre busca lo mejor para mí.

No hace falta que ponga el nombre; sabes que eres tú. Gracias por tu amistad y por ser como eres.